jueves, 9 de agosto de 2012

Sigue Tocando - Capítulo 2


Sigue Tocando - Capítulo 2

No sabía cuanto tiempo había pasado pero cuando abrió los ojos estaba en el mismo lugar y en la misma posición que antes, su cuerpo seguía sin querer cooperar para moverse, todavía le dolía el pecho pero no como cuando Marta había desaparecido - '¿Dónde estás, Marta?' - intentó decir pero no consiguió que saliera un solo sonido de su garganta, sentía como si algo la estuviera atrancando.

Cerró los ojos y los puños con rabia e intentó retorcerse y levantarse sin conseguirlo, quería marcharse de allí, quería ver a Marta.

- '¡¿DÓNDE ESTÁS, MARTA!'

Volvió a abrir los ojos lentamente y buscó a su hermana deseando poder encontrarla y entonces se dio cuenta de que su celda había cambiado, ahora era más pequeña y tenía el techo mucho más alto. Su situación parecía estar empeorando y todavía no sabía que era lo que estaba pasando, cómo había acabado allí o porqué estaba en esa situación, no recordaba nada ni sabía que era aquel sitio y lo peor era aquella sensación, por primera vez en muchísimo tiempo se sentía completamente solo, tenía miedo de que fuera a ser permanente, no se había sentido así desde que su padre había estado enfermo, en aquella ocasión había temido perder a su padre y en aquella ocasión se había cumplido y no podría soportar pasar por lo mismo con Marta. Empezó a respirar más fuerte y las manos empezaron a cerrarse sobre algo invisible por propia voluntad. Necesitaba que Marta volviera.

- 'Vuelve Marta. ¡MARTA!'

Soltó el aire que tenía en los pulmones y miró a ninguna parte en especial esperando lo que fuese que tenía que esperar y entonces volvió a ver aquella luz esta vez en el techo, acompañada otra vez por aquella canción y la dulce voz de su hermana. Se sentía completo otra vez y como la vez anterior esa voz que adoraba entró dentro de él y borró el miedo y el dolor y los sustituyó por un calor bastante agradable. Cuando la luz desapareció volvió a ver a su hermana que le miraba desde el techo con los ojos brillantes y expresión triste, intentó levantar la mano hacia ella pero era inútil.

Su hermana empezó a flotar hacia él lentamente, notó como parecía que la habitación se ampliaba según avanzaba la canción y la voz de sirena de su hermana le acariciaba los oídos llevándose las preocupaciones con ella, aunque otra vez su hermana no abría la boca para cantar.

Quería hablar con ella, decirle que la echaba de menos, preguntarle que había pasado. La miró con impotencia sabiendo que no podría hacer que algún sonido abandonara su garganta.

- ¿Puedes oírme? - oyó claramente la voz de Marta en su cabeza – Vuelve – oyó las lágrimas en su voz y se le rompió el corazón, le encantaría volver pero no podía, le era imposible moverse – Vuelve, por favor... Y si esta melodía debe detenerse o desparecer los océanos se secarán y las estrellas se desintegrarán. Es como vudú, he perdido el control – la escuchó confuso pero sin perder un detalle de lo que decía, como siempre, por irreal que sonara lo que decía servía para que el dolor se esfumara y regresaran sus fuerzas, y él sentía algo parecido cuando no estaba cerca de ella, se habían unido mucho a través de los años. Se acercaba a él poco a poco con la mano delante de ella y él levantó la suya, aunque con mucho esfuerzo y sin poder separar el codo del suelo – Si guías a la banda entonces tendré que seguirte. No hay salida para mí...

Le dio un vuelco el corazón al oírle repetir aquello y el dolor del pecho volvió cuando oyó que la canción se detenía y ella empezaba a desvanecerse otra vez justo cuando estaban a punto de rozarse.

- '¡No, no, NO! ¡NO TE VAYAS!'

Justo cuando volvía la oscuridad sintió como su hermana estaba a su lado y volvía la canción, echó la cabeza hacia donde creía que estaba ella y se dejó llevar.

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Qué creéis que está pasando con Martín? Quiero oír vuestras opiniones

Bicos!!!

martes, 7 de agosto de 2012

La nueva Banda Sonora de La Generación Omega

Sí... nueva...

Soy una apasionada de la música y siempre que me pongo a caminar mi cabeza se pone a funcionar a velocidades alarmantes, y siempre hay alguna canción en la que mi cabecita funciona más que con las demás. Y así nació el argumento de La Generación Omega hace... casi dos años.

Sé que suena increíble... dos años con un argumento en mente y no me ha reventado la cabeza!!!

La razón creo que es que empezó poco a poco, una canción me decía una escena (aunque no tenga mucho que ver lo que dice la canción con lo que pasa en la escena) como el argumento para uno de mis pequeños relatos, y así fueron cayendo canciones y se formó una lista de reproducción que ha sido guardada por quintuplicado (no os exagero nada: una en el mp3 (para sacar ideas extras mientras paseo), otra en la carpeta de la Generación en el ordenador, otra en la copia de seguridad que tengo en el pen, otra en la copia de seguridad del mp3 que tengo en el ordenador y... anda si son 4 solo!!!)

Debe de ser que me gusta la palabra quintuplicado... QUIIIIIIIIIIIIIINTUPLICADO, se te llena la boca al decirlo.

QUIIIIIIIIIIIIIIIIIIIN-

Musa: eh!! que te cuelgas!!

Perdón!!! Volvamos al tema.

Eso, que guardé la lista 4 veces para que no se me perdiera.

El caso, es que ahora que me he puesto en serio con la historia me he encontrado con que, al formar la historia completa, me di cuenta de que había una línea argumental con sus respectivos personajes que ya no quedaba bien, los personajes, su historia y sus respectivas canciones (siete de las diecinueve) se han quedado en el baúl de las próximas historias.

En los próximos días abriré canal en youtube y pondré todas las canciones allí juntitas con sus flamantes nuevos vídeos hechos por una de las madrinas de la historia y cambiaré el apartado de la banda sonora en el blog, la actual la podéis encontrar ahí arriba *señala la parte de arriba del blog* entre la pestaña de inicio y la de "Las Crónicas de Sadist" (que como ya sabéis se actualizará todos los domingos)

Y esto es todo por hoy, os dejo una de mis canciones favoritas de la lista. Y esta, a diferencia de las demás, lo que inspiró fue todo un personaje no una escena. Os la dejo aquí, si la escucháis por favor decidme que esperáis de ese personaje en cuestión. Sólo os diré una cosa de él, se llama Óscar.


Bicos!!

lunes, 6 de agosto de 2012

Y nos dieron las diez y las once...

Hoy no traigo demasiado que contar, sólo esta pequeña frustración de escritora.

Por qué sólo me inspiro bien de noche?

Síiiiiiiiiii! No soy capaz de escribir durante el día, estoy empezando a plantearme dormir de día, levantarme una hora o dos antes de que cierren las tiendas y empezar mi jornada de escritura a partir de las 11 de la noche que es la hora que decide venir mi musa particular a hablarme.

Yo también madrugo! Por qué no va a hacerlo ella?

Soy yo la única escritora en ciernes que sólo encuentra la inspiración por las noches? Hay abajo un sitio dónde podéis comentar, no os cortéis.

Lo peor es que cuando me empiezo a inspirar como las musas mandan se hace muy tarde y me entra sueño, lo que origina que recoja todo, me meta en cama... y no pueda dormir porque tengo la cabeza llena de ideas que quiero escribir y un remordimiento que no me aguanto por no estar haciéndolo.

Pero no pienso rendirme, seguiré intentando escribir sin tener que usar la luz artificial. HE DICHO!!

Bicos!!

domingo, 5 de agosto de 2012

Las Crónicas de Sadist - Capítulo 1

Situación de la historia (no es mía la pusieron los admins del foro donde jugaba con Sadist): Hay una invasión extraterrestre en una ciudad de Asia llamada Haroko. Un ejército internacional es desplegado allí, igual que los Raiders (los "malos", en realidad solo van en contra del ejército pero luchan contra los monstruos del espacio también) y los mercenarios (ellos van en contra de los monstruos también pero van más a su aire) Y esa es la situación en la que se desarrollan los hechos. Es una "sinopsis", si se puede tener el atrevimiento de llamarlo sinopsis, pero es que no era mía (luego lo fue, cuando pasé a ser admin del foro en cuestión) y hace tiempo que se cerró.
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Llevaba una semana huyendo y estaba agotado, al principio había sido divertido pero al final resultó muy cansado y estaba hambriento... me dolía todo. Necesitaba una ducha pero eso podía esperar por ahora... 

De repente ví a lo lejos un edificio amurallado, cuando me acerqué distinguí que se trataba de una especie de cuartel. 'Ahí habrá una enfermería... y algo de comer' - pensé, quizás si iba con el sigilo suficiente pasaba desapercibido. 

Entré como pude por una portezuela que había en la parte de atrás de la muralla y me interné en lo que parecía el edificio principal sin ser visto, pese al cansancio parecía que esa característica no me había abandonado del todo, eso o los soldados no prestaban atención a un chaval de 20 años que vagaba por su cuartel. 

Me metí por un pasillo y al fin encontré lo que estaba buscando: la enfermería, quizás podría encontrar algo de hilo y aguja para coserme el corte que tenía en el brazo, además de coger algún material más para mi pequeño botiquín de emergencia... en la última semana lo había agotado todo. 

Entré con cuidado de que no me vieran y me puse a rebuscar por los armarios.

No sé cuánto tiempo llevaba recogiendo todo lo que necesitaría para seguir mi viaje hacia la ciudad y poder sobrevivir pero entonces.

- ¿Buscabas algo?

Me incorporé enseguida quitando las manos de los cajones. Me habían pillado pero... aquella voz...

Me giré hacia la mujer que había abierto la puerta, lo primero que vi fue que tenía la mano en la pistola, cuando la miré a la cara no pude evitar que el corazón me diera un vuelco y la miré con los ojos como platos... No era muy dado a las emociones pero ella había sido la única persona que se había preocupado por mí. 

- ¿Melinda? - le pregunté sorprendido y algo emocionado, algo que no admitiría en voz alta.

Su expresión de sorpresa no tardó en imitar a la mía - ¿Lars? - una sonrisa de oreja a oreja se dibujó en su cara, se giró para cerrar la puerta rápidamente y vino corriendo hacia mí para abrazarme con fuerza - ¡Lars! - me dijo en un susurro.

Cuando sentí sus brazos a mi alrededor se lo devolví como pude por culpa del corte que tenía en el brazo y cuando me quise dar cuenta estaba sonriendo, aquella mujer tenía una extraña influencia sobre mi buen humor - He echado de menos esto...

- Yo también - me susurró de nuevo. Sentí como se quería separar de mi cuerpo y apreté un poco más el abrazo antes de dejarla marchar - ¿Cómo estás?

Antes de contestarle la miré a los ojos sin poder creerme que el destino me hubiera llevado allí otra vez, no había cambiado nada. Tenía unos 5 o 6 años más que yo, pelo castaño, piel morena, ojos marrones, una auténtica belleza aunque yo siempre la miraría con ojos de hermano pequeño. Me miré de arriba a abajo e intenté dar un paso atrás pero me tropecé y me hubiera ido al suelo si no me hubiera agarrado a su brazo.

- La verdad... - le contesté con voz cansada, de repente me sentía muy débil - Es que he estado mejor...

viernes, 3 de agosto de 2012

En proceso de cambio

Esto de ponerme a escribir en serio me está abriendo mucho los ojos sobre lo que tengo o no tengo que hacer... o sobre lo que yo necesito o no hacer para conseguir echar la historia adelante.

Con los relatos cortos es mucho más "sencillo" o al menos a mí me parecía más sencillo, no sé lo que pensaréis vosotros (podéis darme vuestras opiniones al respecto, no os cortéis), pero para mí los relatos son más fáciles de escribir, más bien, tienes que hacer menos cosas antes de poder encaminarte a escribir.

En una novela hay muchas más situaciones diferentes a las que un personaje se tiene que enfrentar y tienes que tener al personaje completamente definido para saber con seguridad como va a reaccionar, en un relato no tienes que tener el carácter de los personajes tan bajo control, hay una situación y con saber como va a reaccionar ante ella te llega.

Así que escribir "La Generación Omega" está siendo un reto pero también un gran viaje de aprendizaje que me está encantando, en estos momentos el libro está en parón mientras organizo las ideas, defino los personajes y decido como hacer la primera parte del libro, la que se supone que iba a ser casi seguro un tomo a parte porque tengo que explicar como llegan a la situación en la que se desarrolla lo jugoso de la historia. Pero está siendo difícil de estructurar porque no es algo que pase de un día para otro. Estoy por escribir las escenas importantes, las que realmente expliquen como llega a estar el mundo como está al final.

No sé que hacer.

Será mejor que me vaya a terminar de definir a los personajes y luego abriré el archivo que tengo con las cosas que tienen que pasar en la primera parte a ver si mirándolo fijamente encuentro respuestas.

Bicos!!!!

jueves, 2 de agosto de 2012

Sigue Tocando - Capítulo 1


Capítulo 1

Se sentía cansado pero aún así abrió los ojos y miró a su alrededor lentamente para no ver más que una manta de oscuridad, a lo lejos parecía oírse una tenue melodía de violín, débil y melancólica, igual que él. Estaba agotado, cerró los ojos de nuevo dejando que la oscuridad que lo envolvía se lo tragara y le calmara aquel dolor ardiente en el pecho.

Abrió los ojos y por primera vez en lo que parecía una eternidad vio en donde se encontraba, estaba tumbado sobre el suelo, en la oscuridad podía distinguir apenas la silueta de cuanto le rodeaba. Intentó incorporarse pero le resultaba imposible, su cuerpo se resistía a moverse, como si estuviera agotado pese a pasarse durmiendo la mayor parte del tiempo. Respiró hondo y se rindió a mantenerse en esa incómoda postura y tener esa sensación de debilidad... esa soledad.

Cerró los ojos un instante y comenzó a oír una canción que conocía bien, pero lo que le llenó el pecho con un calor que llevaba tiempo sin sentir fue aquella voz de ángel. Abrió los ojos de par en par buscando de donde podía venir aquella dulce melodía, a su derecha vio una luz que desapareció para mostrarle la imagen de su hermana, seguía oyendo la música aunque la voz no salía de ella pero no le importaba, lo que realmente le importaba era que estaba con él otra vez. No se había dado cuenta de todo lo que la echaba de menos.

- Marta... - consiguió decir cuando por fin encontró su voz, aunque apenas se reconocía en ella. Su hermana le sonrió dulcemente y se aferró a los barrotes de su prisión con lágrimas en los ojos - ¿Dónde estabas? - intentó incorporarse e ir con ella pero seguía sin fuerzas.

Ella siguió mirándolo con la misma expresión triste y pronunció “Martín” como un sollozo más que como una palabra.

- Te echaba de menos – le dijo él.

- Somos una nana, una eterna canción – comenzó ella, mientras la canción sonaba a lo lejos – Tomados como prisioneros a un lugar donde pertenecemos.

Martín presenció boquiabierto como los barrotes a los que se aferraba su hermana empezaban a desparecer junto al resto de la barrera que los separaba. Era la primera vez que se habían separado en sus vidas y ni siquiera sabía porqué. ¿Qué hacía él allí y dónde había estado ella?¿De qué estaba hablando? Quiso preguntárselo pero por alguna razón su voz se había perdido de nuevo, como si la única digna de resonar en aquellas paredes fuera la de su hermana.

- Si la canción se detiene no despertaré, oh no – se iba acercando a gatas, lentamente, como si le doliera cada paso, aquella cara tan parecida a la suya, aunque más hermosa, distorsionada por la tristeza – Sin nosotros no soy nadie, mi alma se hincha y duele.

No soportaba verla con semejante dolor, intentó acercarse a ella otra vez pero lo único que consiguió fue apoyarse con un codo en el suelo y extender el otro brazo hacia ella, pero aún así no conseguía alcanzarla y ella se había detenido con la mano extendida hacia él. Las yemas de sus dedos a escasos centímetros, pero los suficientes para no conseguirlo.

- Si guías a la banda, entonces tendré que seguirte. No hay salida para mí...

Algo se retorció en su pecho, ¿por qué tenía la horrible sensación de que su hermana estaba hablando de muerte, de su muerte? No, no podía ser... ella no podía morir, no podía vivir sin ella. Vio horrorizado como Marta empezaba a desvanecerse.

- Sigue tocando... - fue lo último que le dijo antes de desparecer por completo.

- ¡NO! ¡N-! - sintió aquel dolor abrasador en el pecho de nuevo - ¡MARTA! ¡NO TE VAYAS! - dio con la espalda en el suelo otra vez y la oscuridad lo llevó.


miércoles, 1 de agosto de 2012

Yo? Fiel a una historia?

Si recordáis la primera entrada... anteayer... recordaréis entonces que dije que tengo cinco historias en la cabeza, pidiéndome atención, a veces me pide más atención una, otras veces me pide más atención otra.

Tengo una que pasa de mí completamente, no se deja escribir, se ha puesto muy cabezota ¬¬

Así que... tengo cuatro historias que quieren mi atención de forma alterna... y luego tengo a la otra que está feliz de la vida en la tierra de las musas.

Es como tener cuatrillizos!!

Pero no puede ser!! No!

Lo del "céntrate" de la primera entrada tiene que ir dirigido a esto también, una historia cada vez, para escribirla con tiento y las ideas claras, y la libretita de pensar cerca por si sus futuras hermanas pequeñas me asaltan otra vez.

Lo malo... es que estoy luchando contra mis propios instintos, es superior a mis fuerzas estar a una cosa sola!! No soy capaz, pero lo conseguiré, escribir "La Generación Omega" (que cada vez tengo más claro que serán dos tomos) será un reto personal, no sólo como escritora, que estoy acostumbrada a los relatos cortos, sino para mi carácter.

Os seguiré informando.

Bicos!!

María

P.D.: Si algún escritor@ o lector@ tiene algún consejo que darle a esta pobre escritora novel (aún paso de novel) que no sea tímid@ para dármelo, los acepto encantad@ (XD)
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